lunes 17 de octubre de 2011

LVI-זמן


Muchos hombres ruegan el poder
pararme para ellos
"fotografiar ese momento"
con la persona especial,
una celebración,
la pérdida de alguien importante, etc.

Pero yo me considero como un rio,
que nunca deja de correr,
sin mirar a los lados
que paso a gran velocidad.

Amentia me tiene mucho cariño,
ya que dice que sin mi,
su locura sería un puro atisbo
de genialidad,
pero no todos piensan así,
el resto me teme,
porque dicen que de mis manos,
se desprende el
mal,
que soy un verdugo, si,
pero mi condena es la peor de todas.

Mi condena es vagar
como una pequeña mota de polvo,
por todos y cada uno de los pensamientos,
hasta que se termine el fin de los tiempos.

Yo condeno a gente mala,
no a las personas que me quieren,
temen o, por el contrario,
nomalmente, me suplican,
llevo cadenas detrás de mi capa,
que me encadenan a Tejedor,
el único que se ha preocupado por
"cuidarme",
ya que si me encuentro lejos de él,
soy imposible de aguantar.

Tan solo oigo Tic Tac en mi hueca
cabeza,
tan solo oigo el paso del tiempo que
me queda para seguir encerrado
en esta jaula de cristal,
a la cual sentencio a hombres
más o menos justos,
soy, en realidad,
un verdugo sentenciado
a un mal perpetuo,
que nunca acabará de madurar
porque siempre me faltará tiempo
del que escapar.

By Lan