
Me doy cuenta,
de que por mucho que me prohibieran
hablar,
aún late dentro de mi,
la esperanza de amar.
Desde que me privaron de mi cordura,
de mi vida,
de la habilidad que tenia para hablar,
narrar, expresarme,
he descubierto que también puedo escuchar.
Que me quedo entre las esquinas,
esperando que aparezca alguien
que me pueda liberar,
de estas cadenas que son
mi malestar.
Cada día te encuentro,
con distintas compañías
y no puedo hacer nada más que mirar,
noto como ruedan sobre mis mejillas maquilladas
esas lágrimas de impotencia.
Pues aunque mi juicio fue
ser una estatua
hasta el fin de los días,
aunque te vea...
No siento, no tiemblo,
tan solo ardo dentro de mi mismo,
esperando ser liberado por tu amor,
pero cada vispera me acuerdo,
que más cercanas son las despedidas
que los reencuentros
y me quedo anclado,
encima de mi pedestal,
palpitando para poder salir de esta mi prisión
que es estar lejos de tí.
By Lan
de que por mucho que me prohibieran
hablar,
aún late dentro de mi,
la esperanza de amar.
Desde que me privaron de mi cordura,
de mi vida,
de la habilidad que tenia para hablar,
narrar, expresarme,
he descubierto que también puedo escuchar.
Que me quedo entre las esquinas,
esperando que aparezca alguien
que me pueda liberar,
de estas cadenas que son
mi malestar.
Cada día te encuentro,
con distintas compañías
y no puedo hacer nada más que mirar,
noto como ruedan sobre mis mejillas maquilladas
esas lágrimas de impotencia.
Pues aunque mi juicio fue
ser una estatua
hasta el fin de los días,
aunque te vea...
No siento, no tiemblo,
tan solo ardo dentro de mi mismo,
esperando ser liberado por tu amor,
pero cada vispera me acuerdo,
que más cercanas son las despedidas
que los reencuentros
y me quedo anclado,
encima de mi pedestal,
palpitando para poder salir de esta mi prisión
que es estar lejos de tí.
By Lan

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